Cristo de San Juan de la Cruz
Una de las representaciones más impactantes y contemplativas de Cristo en la historia del arte.
Este cuadro representa a Jesucristo crucificado desde una perspectiva elevada y sobrenatural, inspirado en el místico dibujo de San Juan de la Cruz y reinterpretado por Salvador Dalí. La composición muestra a Cristo suspendido entre el cielo y la tierra, sin clavos visibles ni expresión de sufrimiento extremo, enfatizando el misterio divino más que el dolor físico.
La cruz flota sobre un paisaje silencioso, simbolizando la unión entre lo humano y lo eterno. Esta visión invita a la contemplación profunda, al silencio interior y a una experiencia espiritual que trasciende lo material, presentando a Cristo como puente entre Dios y la humanidad.
La obra está diseñada en estilo Flow-Line Art, utilizando una red continua de líneas conectadas que forman una sola pieza sólida, ideal para exhibición decorativa. Cada trazo transmite solemnidad, equilibrio y trascendencia, convirtiendo esta pieza en un punto central de reflexión y recogimiento espiritual.
Perfecto para hogares, espacios de oración, templos, coleccionistas de arte sacro, amantes del arte clásico y espiritual y ambientes que buscan una obra profunda, simbólica y atemporal.